Page 8 - Revista de Filatelia Numero 631 Diciembre 2024
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LA ESCUADRA DE PAPACHÍN,
UN NAVÍO Y UN BERGATÍN (y II)
Una carta triplicada durante la Guerra de los Nueve Años (1688-1697)
UCHOS PARTICULARES procedían de igual forma despachar correos propios, y cuando se utilizase la vía marí-
al remitir cartas con información relevante o letras tima debía consignar las cartas a Bilbao a nombre de Juan
Mde cambio, cuando debían cruzar territorios poco Martínez de Recalde”.
seguros en tiempos de conflictos bélicos. Una primera co-
pia podía remitirse por la estafeta (si se encontraba ope-
rativa), otra se le podría confiar a algún viajero particular
que se dispusiera a emprender ese mismo viaje y la tercera
podía introducirse dentro de un pliego de correspondencia
dirigido a un comerciante a través del correo de mercade-
res. Incluso con la siguiente ocasión que se ofreciera se po-
día despachar una nueva carta al mismo destinatario que
contuviera los extractos del contenido más relevantes de
la misiva precedente anotados en los márgenes del texto
interior.
Los despachos de estado tampoco fueron ajenos al em-
pleo de la vía de mercaderes, tal y como se nos muestra en
diversas instrucciones para la remisión de cartas de Carlos
I dirigidas desde Italia, Flandes y Alemania en 1523. En una
de ellas se obliga a utlizar el correo propio de los comer-
age
p
page ciantes: “todos los paquetes serán sellados con la marca del
MT
MT comerciante”. También se utilizarán diferentes vías de en-
caminamiento: “para expedirla se enviará siempre la copia Mercaderes comerciando con vino
duplicada y triplicada por las rutas ordinarias del mar, para (ilustración del siglo XV)
que aquellos a quienes se escribe conozcan con certeza el
deseo del emperador”. Por último se utilizarán nombres fin-
gidos a los que remitir las cartas, que se corresponderían Ausencia del lugar de destino
con los de los destinatarios reales: “Escribirá en su cifra el
sobrescrito: al señor Mapheo de Rogerio, en la corte de Espa- Una última observación importante que podemos hacer
ña, que será tomado por el nombre del Maestro de Postas, sobre esta cubierta es que no contiene alusión alguna a la
siendo tomado el nombre del Maestro de Postas por el del ciudad a la que se encontraba dirigida. Este hecho es bas-
emperador o el de su secretario. Esta carta cifrada será me- tante poco frecuente para las misivas circuladas a través
tida en un paquete por Adurno y llevada a la mano por Cen- del servicio de estafetas, ya que los oficiales de las oficinas
turión u otro amigo suyo, a manos de Nasy o Gondy que son postales necesitaban conocer esa información para poder
recaderos y amigos de Roguer y la enviarán a Roguer por el encaminar la carta correctamente a su destino. Este hecho
mismo camino que a la ida. También Adurno dirigirá su car- nos plantea el primero de los enigmas postales relaciona-
ta a Roguer, que será incluida en un paquete dirigido a Fran- dos con esta carta.
cisco Antmory y Bernardo Hugociony y la empaquetará a la
corte española”. La omisión deliberada de esta información solo podía
obedecer a dos razones:
En un sentido parecido, su hijo Felipe II emitirá el 6 de no-
viembre de 1580 instrucciones precisas desde Badajoz diri- 1) El remitente no sabría con certeza donde se encontra-
gidas a Juan Bautista de Tassis, su embajador en París, so- ba exactamente el destinatario, el almirante Papachino, y
bre como deberán encaminarse los informes y despachos mandaría al mensajero en su búsqueda.
de estado dirigidos a Madrid: “la correspondencia, cifrada
cuando se tratase de asuntos de gran interés, podrá enviar- 2) El remitente no querría que nadie más que el mensaje-
la por los correos que viniesen de Flandes o por la vía de Irún ro supiera donde se encontraba el destinatario, por lo que
y de Fuenterrabía, usando de disimuación, bajo cubierta de le habría ofrecido esa información verbalmente sin dejar
mercaderes, cuando los mensajeros no fuesen muy seguros constancia escrita.
o los pasos no lo estuvieren; en caso de gran urgencia podía
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